Archivos Mensuales: diciembre 2011
LA COMODIDAD, LA CARCOMA DE NUESTRA SOCIEDAD I
Mejor no meterte en líos. Cuanto menos sepas, más feliz vas a ser. Esta es una de las creencias más firmemente instauradas en nuestra sociedad, que entiende que cuanto mayor sea nuestro caudal de conocimientos, más grande será nuestra insatisfacción vital. Se trata de una idea muy presente a lo largo de nuestra historia y que ahora regresa con fuerza. Como señala el estudio Ignorance is bliss (La ignorancia es felicidad) realizado por investigadores de la Universidad de Waterloo, de Ontario (Canadá), en entornos complejos como son los presentes, nos interesa cada vez menos disponer de las informaciones pertinentes y de la capacidad de enjuiciamiento precisa y preferimos confiar la resolución de problemas a expertos y autoridades políticas.
En ese contexto, señala el estudio, es muy difícil que la sociedad se decida a participar activamente en la resolución de temas comunes. La gente no quiere complicaciones, quiere que alguien le solucione sus problemas. Y ello porque, asegura Fermín Bouza, catedrático de Sociología de la Universidad
Complutense de Madrid, “la sociedad de masas es muy perezosa. La dificultad que tienen sus integrantes en usar el tiempo para pensar hace que depositen su confianza en el pensamiento ajeno, y eso es muy perverso”. En realidad, cuando decimos que ponemos nuestra confianza en los expertos, “estamos utilizando un eufemismo para decir que no queremos emplear nuestro tiempo en pensar”.
Para Bouza, esa idea de que la ignorancia es la puerta de la felicidad, subyace en muchas de las actitudes de nuestra sociedad. Por eso, “el pueblo llano tiende a mirar mal y a ridiculizar a quien tiene pensamiento propio”. Una actitud que, lejos de poseer aspectos beneficiosos, se convierte en “una de las armas más importantes de control social”.
En el mismo sentido apunta el citado artículo, que se compone de una serie de cinco estudios realizados entre 2010 y 2011 entre adultos estadounidenses y canadienses y que concluye que cómo “existe una línea directa entre la ignorancia acerca de un tema y la dependencia y confianza plena en el Gobierno para tratar dicho asunto”.
Elconfidencial.com
QUÉ PASO CON CREDITOWN
Creditown es una comunidad donde residen diez habitantes. Todos ellos trabajan en la única empresa que se ubica en el pueblo, Creditwon ArtCraft. Cada uno de ellos percibe 100 $ al mes; por tanto el valor económico mensual de la comunidad sería:
10 habitantes x 100 $ = 1.000 $
Gasto utilizable dinero real: 1.000 $
Gasto utilizable dinero disponible: 1.000$
Un dia llega una nueva empresa a Creditown: Creditown Bank. Está habla con los habitantes de la localidad y les ofrece, a cambio de domiciliar su nómina, una tarjeta de debito que les permite un disponible monetario del valor de su sueldo ( o sea si te gastas los 100 $ de tu nómina, te permite gastar otros 100), más una tarjeta de crédito de 500 $ disponibles para cualquier compra que se les ocurra…
Por tanto el valor mensual económico de la comunidad sería ahora:
10 habitantes x 100 $ (sueldos)= 1.000 $
10 habitantes x 100 $ (disponible)= 1.000 $
10 habitantes x 500 $ (crédito)= 5.000 $
Gasto utilizable dinero real: 1.000 $
Gasto utilizable dinero disponible: 7.000$
Economia disponible= 7 x Economia Real
Los habitantes de Creditown se pulieron en un mes todos los billetes.
¿Qué será ahora de Creditwon?
LOS TIMADORES TIMADOS II
¿Qué pasa con esto?
Que el “gran occidente” está enterrando el pico. Lo vemos en el tsunami-crisis que padecemos. Los países mencionados no sólo nos exportan materias primas o productos de poca calidad por cuatro perras y nos compran productos tecnológicos a alto precio (oro por baratijas). Eso se acabó. Nos venden de todo: ropa, calzado, coches, televisiones, ordenadores, nos podrían vender hasta cohetes interplanetarios… Calidad igual, precios muy inferiores. Además todas las grandes industrias (en el fenómeno de la deslocalización) se han mudado a sus tierras. O sea ellos nos venden ahora todo. Pero sobre todo nos venden paro.
Hasta ahora el trabajo ha sido en los países del primer mundo la única manera de redistribuir las ganancias del sistema. Pero las industrias se van, el sector servicios con el incremento exponencial de la tecnología necesita menos gente. La masa de subempleados se dispara. La gran mayoría de los puestos de trabajo que se generan tienen condiciones miserables (mini-jobs). La cadena redistributiva se rompe: la sociedad se parte en ricos (muy ricos) y pobres (muy pobres) que ya no pueden ni pagar sus hipotecas… Crisis.
A todo lo expuesto se suma a que los países emergentes aumentan sus ingresos gracias al incremento de exportaciones. Tienen mucho dinero disponible y compiten por las materias primas básicas, haciéndolas subir de precio (ejemplo: petróleo), e incluso accediendo a su control (Sudamérica y África). Con lo que poco a poco van ahogando a los países ricos que apenas ya pueden obtener divisas: ya que compran mucho y venden poco. A occidente se les han agotado las cartas. Otros llevan mejor mano.
¡Ah! Su superior civilización. No debemos olvidar que mientras los europeos se limpiaban el culo con una piedra, en China e India estaban Lao Tze, Buda… (Motivo central de nuestro blog).
Para acabar, dicen que esta crisis es coyuntural; no se lo crean. El mundo asiste a un cambio profundo sobre quienes van a ser los nuevos países ricos y los nuevos pobres del futuro.
Veo a occidente vendiendo el BMW para comprar comida … Mientras tenga algo que empeñar …
Ahora empezaremos a conocer el sabor de la pobreza y el hambre. Aunque no se lo crean, la mayoría de salarios ya no permiten tener acceso a una vivienda digna, ni siquiera comer todo el mes. Hoy se puede ser pobre con trabajo.
LOS TIMADORES TIMADOS I
Alrededor de 1550 muchos economistas españoles comenzaron a percibir lo que estaba sucediendo en su país y elaboraron buenos análisis y sabios consejos. Como señala el historiador estadounidense Earl Hamilton, experto en la economía española durante aquel periodo: «La historia registra pocos ejemplos de un diagnóstico tan preciso de las dolencias de una sociedad por un grupo de filósofos morales ni de un menosprecio tan absoluto por parte de unos
estadistas supuestamente sensatos». En 1558 El ministro español de Hacienda, Luis Ortiz, describía la situación en un memorando al rey Felipe II:
Con las materias primas de España y las Indias Occidentales –en particular seda; hierro y cochinilla-; que les cuestan sólo un florín. los extranjeros producen artículos acabados que vuelven a vender a España por entre diez y cien florines. España se ve de esa forma sometida a mayores humillaciones por parte del resto de Europa que las que ella misma impone a los indios. A cambio del oro y la plata los españoles ofrecen baratijas de mayor o menor valor; pero al volver a comprar sus propias materias primas a un precio exorbitante, se han convertido en el hazmerreír de toda Europa.
La idea fundamental aquí -que un producto acabado puede costar entre diez y cien veces el precio de las materias primas que se precisan para producirlo- volvió a aparecer recurrentemente durante siglos en la literatura europea sobre política económica. Entre la materia prima y el producto acabado hay un multiplicador: un proceso industrial que exige y crea conocimiento, mecanización, tecnología, división del trabajo, rendimientos crecientes y -sobre todo- empleo para las masas de subempleados y desempleados que siempre caracteriza a los países pobres.
LA GLOBALIZACIÓN DE LA POBREZA:
Cómo se enriquecieron los países ricos …y por qué los países pobres siguen siendo pobres
Eric S. Reinert
En el principio del siglo 21 asistimos a un fenómeno similar; en este caso los burlados son los que hasta ahora llamados países de la órbita “Occidente”. Después de muchos años de dominio colonial, mimetizado con un barniz de superioridad cultural, se están encontrando que no todo el mundo es tonto.
A China, India, Corea del Sur, los países del sudeste asiático… ya no se la dan con queso. Estos países no han renunciado a la industrialización, ni a mejorar exponencialmente su tecnología. A potenciar sistemas educativos punteros.
¿Qué pasa con esto?
SÓLO ES VERÍDICO EL PUEBLO EN SU IGNORANCIA Y CANDIDEZ; POR ESO ES EL BURRO DE LAS CARGAS
-Hijo mío, la Verdad es una diosa muy bonita, que reside en el Cielo, y como allá la obligan a estar siempre en cueros, nunca desciende a nuestra pobre Tierra … Es muy vergonzosa. Adorémosla como ideal, pero …
- Pero la realidad nos impone la idolatría del mentir, ¿no es eso?
-Sí, porque siendo mentiroso cuanto nos rodea, si nos pavoneamos de verdaderos, o nos encierran por locos o nos apalean a cada triquitraque. Falso es todo lo que ves, carísimo, y en esta Corte diminuta no hallarás más verdad que en la grande de Madrid; farsa es la religiosidad de la mayoría de estos cortesanos; hipócrita la creencia en el derecho divino de este pobre Rey de comedia; engañoso el entusiasmo de los que mangonean en el Ejército y en las oficinas. Sólo es verídico el Pueblo en su ignorancia y candidez; por eso es el burro de las cargas. Él lo hace todo: él pelea, él paga los gastos de la campaña, él muere, él se pudre en la miseria para que estos fantasmones vivan y satisfagan sus apetitos de mando y riquezas. No imitemos al Pueblo, el gran inocente, el eterno bobo del mundo civilizado, el polichinela sobre cuya joroba recaen todos los palos. Y pues hemos de comer y de vivir y abrirnos paso en el tumulto de esta mascarada, pongámonos la careta.
De Oñate a La Granja
Benito Pérez Galdós
AL MUNDO NO LE IMPORTARÁ TU AUTOESTOESTIMA
Regla Uno- La vida no es justa; acostúmbrate a ello.
Regla Dos- Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.
Regla Tres- No ganarás $5.000 dólares mensuales justo después de haber salido de la preparatoria, y no serás un vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos logros.
Regla Cuatro- Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.
Regla Cinco- Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: lo llamaban oportunidad.
Regla Seis- Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores, aprende de ellos.
Regla Siete- Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escucharte hablar acerca de la nueva onda en la que estás.
Regla Ocho- En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real NO. En algunas escuelas ya no se pierden los años y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.
Regla Nueve- La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos, y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.
Regla Diez- La televisión no es la vida diaria. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.
Regla Once- Sé amable con los nerds (los más aplicados de tu clase). Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.
Consejos de Bill Gates
EL GRAN HERMANO YA ESTÁ AQUÍ
Acabo de terminar la lectura de la versión preliminar de Desnudando a Google, libro que mi amigo Alejandro Suárez-Ocaña me ha invitado a reseñar. Ambos compartimos, desde la experiencia personal en su caso y la intuición en el mío, una honda preocupación sobre la ingente cantidad de información que, compañías amables como Google o Facebook, acumulan de cada uno de nosotros a través del uso, voluntario eso sí, de sus distintos servicios y aplicaciones. De hecho, mi relación con Alejandro nace a raíz de un post publicado en Valor Añadido en junio de hace un par de años. Bajo el título de ¡Heil Google! El buscador, ¿es la amenaza totalitaria del siglo XXI?, abordaba la cuestión de manera un tanto naïf en la sospecha de que, si la información es poder, no había firmas más poderosas que el buscador o la red social en el orbe empresarial.
Me van a permitir que les recuerde parte de aquella pieza, en concreto su segundo y tercer párrafos:
“Si la información es poder y el poder capacidad de hacer que las cosas cambien, Google se ha convertido, por mor de su hegemónica posición, en una suerte de Gran Hermano del siglo XXI que todo lo conoce y todo controla. Probablemente, las ramas no nos dejan ver el bosque de lo que está ocurriendo, de la enorme cuota de intimidad que estamos delegando en sus informáticos. Pero, a través de las búsquedas de los usuarios, y de los resultados de sus posicionamientos publicitarios, la firma tecnológica es capaz de conocer perfectamente qué es lo que está o no candente en la sociedad de forma segmentada por regiones y/o países, dónde radica el interés de la ciudadanía, de anticipar tendencias, de promover si quisiera cambios económicos o sociales únicamente en virtud de una modificación en la prelación que se deriva de sus algoritmos e incluso tendría la potestad, de ese mismo modo, de hundir o ensalzar compañías, industrias, países completos a golpe de click.
Alguno puede pensar que se trata de un pensamiento exagerado. Puede que tengan razón. Pero lo cierto es que si nuestra vida cada día es más cibernética e interactiva, a día de hoy nuestra existencia es cada vez más Google, en tanto en cuanto no aparezca un sistema de búsqueda más avanzado o una innovación que limite el poder que ahora mismo atesora la compañía. Un saco de conocimiento inmenso que se ha visto reforzado por intrusiones sucesivas a la intimidad envueltas en forma de servicios de acceso voluntario como es la propia Google Earth, qué lugares interesan, o el Google Latitude que permite replicar patrones de comportamiento de los usuarios que se den de alta. No se trata de ya de qué buscamos, y por tanto de en qué estamos pensando, qué nos apetece, cuál es nuestra preocupación, lo que no deja de ser una revelación de la propia intimidad, sino de qué hacemos, dónde estamos, qué lugar nos gustaría conocer, etcétera. Un salto cualitativo de frontera difusa pero de enorme trascendencia.”
Valor Añadido, > S. McCoy
Elconfidencial.com











