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EL MIEDO ES TU VERDADERO ENEMIGO II
Unos días después, de nuevo volvió el perro y de nuevo estaba muy asustado mientras le pedía ayuda,
-”Por favor, por favor, noble yogui ayúdame, me persigue un terrible y feroz tigre hambriento. ¡Ayúdame, sino este será mi fin!”
El compasivo yogui cedió ante tal temor y respondió, “Oh, eres una criatura muy temerosa. Deja de temblar. ¡Vuélvete un tigre! No tengas más miedo.” Y así con un hechizo transformó al perro, que se convirtió en el animal más temible del bosque, un bello y fuerte tigre.
Unos días después el yogui estaba sentado bajo su árbol en su postura habitual gozando de la paz que le rodeaba, cuando vio salir del bosque a un tigre temeroso.
-“Eres el ratón que convertí en gato, y luego en perro, y luego en tigre…de que tienes miedo ahora”.
El tigre asustado le dijo: “Tengo un terrible miedo a enfermar amado yogui”.
El yogui lo miró un instante, y luego le habló.
-“Ninguna transformación que pueda hacerte te aliviará, porque el problema está en tu corazón: es el miedo. La única medicina que te dará la paz deseada es afrontarlo y ser valiente”.
RELATOS DE LA ANTIGUA INDIA
EL MIEDO ES TU VERDADERO ENEMIGO I
En un pequeño claro en lo profundo de un denso bosque meditaba un yogui místico. Sentado en el suelo en posición de loto con los ojos cerrados, el yogui estaba quieto como una estatua. Así, apreciaba la calma y la paz que le rodeaba.
Sin aviso, ante el yogui apareció un ratoncito que estaba aterrorizado de miedo, temblaba y al llegar ante el yogui de un salto tomó refugio en su regazo. El ratón chilló
-”¡Por favor, ayúdame noble místico, me persigue un terrible gato hambriento, por lo que más quieras, o si no será mi fin!”
El yogui lentamente dirigió la mirada hacia el ratón. Abriendo un ojo muy despacio, miró al temeroso ratón.
-”No es asunto mío correr tras gatos salvajes.” Respondió el yogui.”
-”Por favor señor, ayudadme, soy un pobre ratón indefenso ante tal amenaza”.
-”Esta bien”, accedió el yogui lleno de misericordia trascendental, “Te volverás un gato, ¡ahora!” Y así alzó la mano con la palma hacia fuera y con un simple hechizo convirtió el ratón en un gato”.
El ratón que ahora era un gato huyó al bosque a salvo.
Unos días después el yogui estaba sentado bajo su árbol en su postura habitual gozando de la paz que le rodeaba mientras desarrollaba sus poderes místicos meditando durante horas. Esta vez, de entre las plantas del bosque, apareció el gato que había sido ratón, maullando penosamente.
-”¡Por favor, sálvame, por lo que más quieras! Me persigue un perro rabioso, acabará conmigo seguramente si no me ayudas.”
-”Te reconozco gato,” dijo el yogui, “Eres el ratón que convertí en gato el otro día.”
El gato maullaba cada vez más fuerte, “Ayúdame, ayúdame.” Decía.
-”Bueno, bueno, ¿qué haremos hoy por ti gatito?” Así, el yogui de nuevo levantó la mano y con un simple gesto transformó al gato en un perro.
Así, el perro se retiró al bosque a salvo de nuevo y el yogui pudo seguir con su meditación.
RELATOS DE LA ANTIGUA INDIA
DE OPTIMISMO TAMBIÉN SE MUERE III
Aceptar el miedo
Cruz sabe bien de lo que habla. Hace tres años, al tener más tiempo libre debido a la crisis, decidió crear un grupo de optimismo y capacidades de superación. La idea surgió a raíz de su contacto y experiencia con personas que padecían enfermedades graves y ahora se ha extendido a todo el mundo.
Frente al “todo depende de cómo lo enfoques”, Cruz pone como ejemplo los efectos de la pérdida del empleo. “El paro es un problema real y sentir miedo es la emoción normal, es una reacción neurofisiológica y bioquímica que permite dar una respuesta adecuada para afrontar la situación con realismo y así adaptarse”, argumenta. Dicho de otro modo, vivimos la realidad a partir de las expectativas y la interpretación que hacemos de ella.
Aceptar los aspectos positivos y negativos de una situación adversa es clave para interpretarla
“La situación de crisis económica genera mucha angustia, lo que supone una disminución del rendimiento y desmotivación, porque los despidos y la inseguridad, unidos a pensamientos de miedo e indefensión, activan un potente mecanismo de alerta neuronal. ¡Para el cerebro es como si un dinosaurio estuviera a punto de atacar!”, explica.
A su juicio, es muy desconcertante para la persona que vive una situación difícil recibir en paralelo mensajes contradictorios a través de los medios de comunicación que “te bombardean con la crisis y a la vez te dicen que serás feliz si compras un coche”. “Estas noticias ciclotímicas, donde el falso positivismo y el optimismo no realista se alternan con un pesimismo culpabilizante, generan un tremendo estrés psicológico de efecto anestesiante”, explica.
Este experto, que tiene hasta un grupo de optimismo en Facebook y en Twitter, recomienda conectar primero con la realidad por dura y dolorosa que sea y comprender cómo funciona nuestro cerebro a nivel neurocognitivo. Esto permitirá aceptar que en la vida hay aspectos positivos y negativos que son complementarios, algo necesario para poder modificar nuestra forma de procesar e interpretar una situación adversa.
“Estoy convencido de que a través del optimismo emocionalmente inteligente conseguiremos que esta crisis nos una y dejar como herencia un crecimiento sostenible”, sostiene Cruz. «En la escuela de optimismo no negamos que haya un problema o una desgracia. El trabajo es convertir el excremento en abono. Pero siempre hay quien prefiere camuflar los detritus”, remata.
Elmundo.es
Rocío Galván | Madrid
DE OPTIMISMO TAMBIÉN SE MUERE II
La trampa del optimismo irracional
“El positivismo falso hace el mismo daño que el exceso de negatividad. Es el extremo opuesto e impide que el individuo conecte con sus emociones y problemas, lo que evita el cambio y la superación”, afirma el psicólogo Juan Cruz.
Precisamente de las consecuencias de esta ola de ‘buenrollismo’ que inunda occidente habla Barbara Ehrenreich en su libro ‘Sonríe o Muere. La trampa del pensamiento positivo‘. A raíz de que le diagnosticaran un cáncer de pecho, la autora se dio cuenta de que en el mundo actual no está permitido sentir preocupación, miedo o rechazo.
Barbara Ehrenreich recomienda el pensamiento crítico contra el pensamiento irracionalmente optimista
En el ensayo desmonta esta corriente de pensamiento edulcorado por un falso optimismo que ha impregnado a la sociedad estadounidense y que, a su juicio, se ha convertido en una religión que impone inexorable su tinte rosa en todos los ámbitos de la vida.
El resultado es una realidad descafeinada que deja a la persona sin elementos de juicio objetivos y que genera frustración y culpa. Para Ehrenreich, la sobreabundancia de imperativos ‘naif’ nace de los sentimientos de angustia e inestabilidad que hay en la actualidad y recomienda recobrar el pensamiento crítico para combatir esta visión irracionalmente optimista.
«El efecto perverso de este exceso de motivación desmedida es la frustración que se genera en el individuo cuando no se cumplen las expectativas. Es entonces cuando cunde el desánimo», explica Cruz, experto en terapias y programas para afrontar estas situaciones desde principios de psicología positiva y neurocognición.
Elmundo.es
Rocío Galván | Madrid
DE OPTIMISMO TAMBIÉN SE MUERE I
El mundo está cambiando y con él la manera en que rebautizamos los problemas. Ahora no hay despidos sino etapas de transición, no hay bajadas de sueldos sino ajustes y tu pareja ya no te deja sino que te da la oportunidad de tener una nueva vida.
De un tiempo a esta parte, al que llama a las cosas por su nombre se le tilda de cenizo, de ser un tipo negativo o de no tener perfil de triunfador. El optimismo barato empapa todo a su paso y el que no es como Pepe Sonrisas se queda fuera de juego. Ahora la vida es marketing.
‘El positivismo falso impide que el individuo conecte con sus emociones y problemas’. Juan Cruz, psicólogo
En el actual contexto de crisis muchas personas atraviesan momentos muy difíciles, como quedarse sin trabajo, sin ingresos e incluso sin casa. Si a los problemas económicos se suman una enfermedad, un divorcio o la pérdida de un familiar, mantener el rumbo se convierte en un acto heroico. Máxime cuando en el mundo de los ultra-motivados no está permitido ‘estar mal’.
Esta situación de crisis social ha hecho proliferar infinidad de libros de autoayuda y ‘coaching’ que inciden en la idea de que “tu pensamiento crea tu propia realidad”. De esta forma, al individuo, ya sobrecargado de problemas, se le culpabiliza además de ser el artífice de su situación vital ya que, según esa teoría, él y sólo él es el responsable de su propia desgracia.
Si bien es cierto que hay circunstancias que dependen del optimismo y talante con que se afronten, existen muchas situaciones que son objetivamente malas y que escapan a nuestra voluntad.
Elmundo.es
Rocío Galván | Madrid
AL MUNDO NO LE IMPORTARÁ TU AUTOESTOESTIMA
Regla Uno- La vida no es justa; acostúmbrate a ello.
Regla Dos- Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.
Regla Tres- No ganarás $5.000 dólares mensuales justo después de haber salido de la preparatoria, y no serás un vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos logros.
Regla Cuatro- Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.
Regla Cinco- Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: lo llamaban oportunidad.
Regla Seis- Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores, aprende de ellos.
Regla Siete- Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escucharte hablar acerca de la nueva onda en la que estás.
Regla Ocho- En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real NO. En algunas escuelas ya no se pierden los años y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.
Regla Nueve- La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos, y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.
Regla Diez- La televisión no es la vida diaria. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.
Regla Once- Sé amable con los nerds (los más aplicados de tu clase). Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.















