1, Recta comprensión o visión; 2, recto pensamiento o motivación

 

Se dice que el camino de la liberación es óctuple

 

La tarea inicial que tiene que emprender quien de­see seguir el óctuple sendero (la cuarta noble verdad) es la cuidadosa observación de sí mismo para ver que factores han sido desarrollados basta un cierto grado y cuales se hallan aún en estado rudimentario. Hay quien cree, por ejemplo, que ha desarrollado su facultad de pensar, no obstante ser casi nula su aptitud para comunicarse con las demás personas. Otros, al contrario, no tienen dificultad para relacio­narse, pero tienen atrofiada su facultad de reflexión. Por tanto, hay que procurar equilibrar y armonizar los aspectos débiles y fuertes del carácter.

Procederemos al estudio separado de cada uno de los factores del sendero. Al igual que cualquier otra «verdad» filosófica, la verdad del camino hacia el cese del sufrimiento será de poca importancia y significación si se estudia de manera fría y objetiva; pero si se examina atentamente cada uno de los factores y se adapta gradualmente a la vida diaria, poco a poco se ira apreciando su valor y profundidad.

1. Samma ditthi (recta comprensión o visión) en las primeras etapas de la práctica del sendero significa poco más de un vago conocimiento de que «no todo es lo que parece ser». Recta comprensión quiere decir, en primer lugar, que se ha comprendido el error de creer que la seguridad material proporciona automáticamente la paz de la mente o que las ceremonias y ritos puedan borrar los efectos de un acto del pasado. Poco a poco, conforme se perfecciona el sendero, la recta visión, basada en el conocimiento, va sustituyendo los errores y supersticio­nes anteriores basados en la ignorancia y en la falta de discernimiento.

Por consiguiente, el primer factor del sendero se re­fiere a los contenidos de la mente. Si se quiere desarrollar este factor hay que dejar de pensar mecánicamente y empezar por poner en duda las propias convicciones hasta que todo punto de vista erróneo haya sido susti­tuido por puntos de vista basados en una comprensión de las cosas tal como son en realidad.         

Hay que ver la vida tal cual es, conforme a sus carac­terísticas de inestabilidad (anicca), insatisfacción (duk­kha), negación de uno mismo (annata); hay que poseer una clara comprensión de la naturaleza de la existencia, de la ley moral, de los factores y elementos componentes que concluyen en el samsara. En resumen, hay que tener una clara comprensión de las cuatro nobles verdades. Teniendo como base la comprensión de estos factores se pueden entender las causas de las vicisitudes de la vida.

 

 

2. Samma sankappa, traducido generalmente como recto pensamiento o recta motivación, parece referirse a la base emocional del pensamiento más que al pensa­miento mismo. Así como el primer factor del sendero dice relación al contenido y dirección del pensamiento, el segundo factor apunta a la cualidad de la tendencia tras la actividad pensante.

Es del todo posible, e incluso actualmente esta muy de moda, el mantener opiniones que podrían ser calificadas por un budista como «recta visión», sin que sea, sin em­bargo, recta en absoluto la tendencia emocional existente tras dicha visión. Es posible, por ejemplo, que un incon­fesado miedo a la responsabilidad nos lleve a adoptar la opinión de que «todo es inestable». De manera similar, una incapacidad patológica para descansar o divertirse puede llevarnos a la idea de que “todo es sufrimiento”: siendo, en este caso, un error que va de dentro afuera. La doctrina de que no hay nada estable, ni alma perdurable, ni identidad personal, encuentra terreno abonado en quien nunca logro establecer una relación satisfactoria con otro o consigo mismo. El desarrollo del «recto pen­samiento» presupone el descubrimiento gradual y la resolución de estas tendencias inadvertidas. Implica la eliminación de las raíces «impuras» y el fomento de las raíces «puras» de generosidad y abnegación, amabilidad y compasión, sabiduría y comprensión.

Samma sankappa (recto pensamiento o motivación) es aquella cualidad de la conciencia en virtud de la cual no hay obstrucción de los procesos del pensamiento. A veces, aunque para un observador parezca que razona­mos lógicamente y con claridad, tenemos la vaga impresión de que existe un bloqueo emocional que de hecho controla la dirección de nuestro razonamiento y que nos impide penetrar más allá de cierto punto. Samma san­kappa es la ausencia de tales obstrucciones emocionales. Denota un estado de conciencia limpio, claro, fresco, li­bre de las consideraciones limitantes del amor propio, sin tensión o velada incomodidad.

Esto significa que nuestra conciencia debe ser pura, libre de sed carnal (raga), de malevolencia (vyapada), de crueldad (vihimsa) y de tendencias similares. Al mis­mo tiempo deberíamos estar dispuestos a renunciar a todo lo que obstaculice nuestra marcha hacia adelante.

 

Introducción al budismo.

H Saddhatissa

 fotos:

Eva Llamas

Miguel Angel Almagro Villar

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