El poder del perro

Art no va a casa esa noche, ni las cinco siguientes.

Soy como un alcohólico, piensa Art.

Ha oído a bebedores reformados contar que iban en coche a la licorería, sin dejar de jurar que no lo iban a hacer.

Entrar y jurar que no lo iban a comprar.

Comprar y jurar que no iban a beber lo que acababan de comprar.

Después se lo bebían.

El Poder del Perro

Don Winslow

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