La sabiduría: retira los velos de las concepciones erróneas

 

 A lo largo de sus enseñanzas, Buda enfatizó que toda experiencia de sufrimiento e insatisfacción, sin excepción, tiene su raíz o fuente en la ignorancia.

Pero el termino ignorancia en este contexto no significa sencillamente no entender o no saber algo, como cuando una persona dice: “Nunca he estu­diado trigonometría; soy un completo ignorante en ese tema”. En cambio, la ignorancia en su aspecto más problemático (el tipo de ignorancia que Buda dijo que era responsable de los problemas de todo el mundo) es la condición de interpretar erróneamente la forma real de las cosas. Dicho de otra manera, esta ignorancia es la suma de todas las concepciones erróneas que te impiden ver las cosas como son realmente. De acuerdo con la tradición Zen, “todos los seres tienen la sabiduría y la virtud del iluminado. Pero por culpa de sus puntos de vista distorsionados, no se dan cuenta de este hecho”.

 Cuando el maestro y estimado amigo espiritual de Landaw, el lama Thubten Yeshe, fue por primera vez a Estados Unidos en 1974, a veces utilizaba el ejemplo de las tensas relaciones entre los blancos y los negros para ilustrar los efectos destructivos de las ignorantes concepciones erróneas. Señalaba que cuando un blanco y un negro se encuentran en la calle, no se ven en absoluto. Todo lo que ven son sus propias proyecciones, las imágenes distorsionadas de su mente que “proyectan” en la persona con la que se encuentran.

Esta capa de proyecciones (“todos los negros son así”, “todos los blancos son asa”) impide que cada hombre vea a la otra persona como es realmente, en toda su complejidad humana. La atmósfera resultante de des­confianza, recelo y miedo no produce más que problemas.

 

Buda señaló tres tipos específicos de concepción errónea o de ignorancia, de los que necesitas despojarte si quieres ver las cosas con el ojo ilumina­do de la sabiduría y la experiencia y dar fin a tus problemas:

 

            1.- Creer erróneamente que una fuente de sufrimiento e insatisfacción es en realidad una fuente de verdadera felicidad (como cuando un alcohólico cree que la salvación se puede encontrar en una botella).

            2.- Creer erróneamente que algo que cambia a cada momento es en realidad  permanente y duradero (como cuando una persona cree que su belleza juvenil durara siempre).

            3.- Creer erróneamente que la gente y las cosas poseen un ser sustan­cial, independiente y aprehensible, una naturaleza individual propia, separada del todo.

 Foto: Maria Isabel Diaz González

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Budismo para dummies

Jonathan Landaw

Stephan Bodian

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