EL MIEDO, NUESTRO PERTURBADOR COMPAÑERO

frases-de-miedo-de-Manuel-Belgrano-01

La ansiedad se ha convertido en los últimos tiempos en un trastorno cada vez más frecuente . Esta patología psicológica caracterizada por la presencia de un nerviosismo excesivo puede manifestarse en diferentes grados que van desde simples crisis esporádicas, donde se activan mecanismos emocionales de alerta ante un peligro potencial, hasta fobias o pánicos que llevan a la inmovilización cognitiva permanente frente a la presencia de estímulos negativos.

El nexo común de los diferentes estadios de ansiedad son los miedos y temores ante supuestas amenazas, por lo que es necesario contar con las herramientas necesarias para saber superarlas, prevenirlas y controlarlas. El primer paso que recomiendan los expertos es reevaluar los miedos que activan el sistema nervioso de los individuos para discernir el grado real de peligro e identificar cualquier creencia o pauta de comportamiento inútil y poco realista que se pueda tener. La percepción de las amenazas no suele ser objetiva y a veces surgen preocupaciones por algo que no va a suceder. Por tanto, es importante reflexionar fríamente sobre las posibilidades de que se hagan realidad estos acontecimientos para no sobrevalorarlos. Hay que analizar las reacciones suscitadas para identificarlas y poder controlarlas, algo que se podrá mejorar con la práctica.

Minimizar los efectos

Evitar el catastrofismo es fundamental para salir al paso de un estímulo negativo una vez que haya ocurrido. Para manejar estas situaciones hay que ser conscientes de que se trata de un hecho puntual y recurrir a las habilidades de resolución de conflictos. El control de la respiración es la base para calmarse y poder pensar con claridad para enfrentarse a una situación de paralización por amenaza. Con el taichí o el yoga se aprende a respirar adecuadamente, lo que produce efectos físicos sobre la mente. Se aconseja cerrar los ojos e imaginar un lugar seguro y tranquilo, esos sentimientos positivos funcionarán muy bien y ayudarán a calmarse. Otra estrategia para combatir la ansiedad es aceptar los miedos como algo inevitable e inherente a la personalidad de cada individuo, sin tratar de reprimirlos o controlarlos. Cuando se sufran se deben supeditar a los aspectos positivos de la vida y seguir centrándose en las metas que cada uno se ponga. Una buena forma de alejarse de las preocupaciones psicológicas es fijarse en cosas que sean buenas, darse licencia para soñar, desear e imaginar lo mejor que pueda ocurrir. La búsqueda constante de la perfección suele generar ansiedad y tensión, dado que hay muchos factores incontrolables que hacen que la vida simplemente sea como es.

Antes de asumir esta estrategia se recomienda exponerse directamente a los miedos durante el tiempo necesario para habituarse a ellos y minimizar sus efectos de manera natural. En muchas ocasiones el miedo provoca que se evite o se huya de situaciones determinadas, lo que impide conocer sus consecuencias, habitualmente exageradas.

Liberar tensiones

La relajación es una condición previa para lanzarse a asumir estas estrategias para combatir los miedos y afrontar con éxito los altibajos de la vida diaria. Dormir lo suficiente, alimentarse correctamente y hacer ejercicio físico con regularidad provoca efectos positivos en cuerpo y mente. Actividades como pasear, salir a la montaña o andar en bicicleta ofrecen un beneficio añadido del ejercicio físico para liberar tensiones. El apoyo de amigos o familiares también es crucial. Pasar tiempo con personas queridas y a las que se aprecia permite estrechar lazos y aumenta la seguridad en uno mismo. Además, la experiencia de compartir ayuda a alejarse de las preocupaciones cotidianas. Hablar con alguien que sepa escuchar sobre las situaciones que generan miedos permite sentirse comprendido y mejora la capacidad de afrontar estas situaciones.

La medicación por prescripción médica es otro de los tratamientos que se deben tener en cuenta si los anteriores consejos no son suficientes para superar la ansiedad. Dependiendo del grado de los trastornos se requerirán medicamentos para tratar sólo los síntomas psíquicos o también los físicos y con tratamientos a corto o a largo plazo.

Iván Gil

Elconfidencial. Alma, corazón y vida

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s