MARX REGRESA DE SU TUMBA II

Novecento

La relación de explotación del capitalismo se extiende a la misma producción del capital. Por capital se entienden las fábricas, las máquinas o cualquier bien que se utilice como medio para producir más bienes. Así, “el capital es trabajo almacenado, acumulado”. Este trabajo almacenado o acumulado procedente de trabajadores anteriores se emplea para que se construyan nuevas empresas (o se emplee en especulaciones financieras) en beneficio de los capitalistas, quienes obtienen progresivamente mayores ganancias de cada vez menos trabajadores.

Como la necesidad de trabajadores disminuye a medida que avanza el capitalismo, aumentan los trabajadores que no tienen más opción que formar un ejército de reserva industrial. Que vive pobremente y sólo puede trabajar en momentos de auge o periodos de expansión económica. Como expresó Marx en términos poéticos, «el capital es trabajo muerto, semejante a un vampiro que sólo vive chupando trabajo vivo; cuanto más trabajo chupa, más vivo está».

revolucion_libertariaAsí pues, para Marx la clase y el conflicto de clases eran las fuerzas matrices de la historia. Existe una clase dominante que posee los medios de producción y explota a otras clases. Enfrentadas a tal explotación, esas otras clases creen que su interés es derrocar a la clase dominante y establecer un orden social más favorable a sus intereses cuando lo permita la progresión histórica de ese modo de producción. Como hemos visto, la burguesía derrocó a la clase dominante del feudalismo; en el capitalismo será el proletariado el que destituya a la clase dominante.

En parte, eso ocurrirá cuando el proletariado reconozca sus verdaderos intereses, pasando de ser una clase en sí que tiene sólo intereses objetivos en común, pero que aún no reconoce sus intereses comunes. Ahora bien, Marx pensaba que con la victoria del proletariado la lucha de clases se acabaría, porque veía al proletariado como la clase final en la historia de la lucha de clases, sin otra clase por debajo a la que explotar. Ésta es la razón por la que Marx creía que, con la llegada de un Estado de los trabajadores… el conflicto se acabaría allí.

 

Estratificación social y desigualdad

Harold R. Kerbo

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MARX REGRESA DE SU TUMBA I

 

 

índiceLibres y esclavos, patricios y plebeyos, barones y siervos de la gleba; en una palabra, opresores y oprimidos, frente a frente siempre, empeñados en una lucha ininterrumpida, velada unas veces, y otras franca y abierta, en la lucha que conduce en cada etapa a la transformación revolucionaria de todo el régimen social o al exterminio de ambas clases beligerantes.

Para Marx la clave para entender las sociedades humanas eran «las condiciones materiales que determinaban su producción», es decir, el modo de producción. La clase y el conflicto de clases se inician con la propiedad privada de los medios de producción. En las sociedades feudales basadas en la tierra y en la producción agraria, las dos grandes clases son los señores y los siervos, o la aristocracia terrateniente y el campesinado. El señor era el propietario de la tierra (los medios de producción), mientras que el siervo o campesino sólo poseía su fuerza de trabajo.

En las sociedades capitalistas basadas en la producción industrial, las dos grandes clases son la burguesía (los propietarios de los medios de producción o capital) y el proletariado (la clase obrera)

Una vez explorada la definición general de clase de Marx, lo siguiente que debemos hacer es comprender lo que creía que era la fuerza motriz de la historia –es decir, que «toda la historia de la sociedad humana, hasta el día de hoy, es una historia de lucha de clases» o conflicto de clases-. La raíz del conflicto de clases está en los diferentes intereses de las clases.

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En las sociedades de clases -para Marx todas las sociedades que han existido son sociedades de clases…una clase posee o controla los medios de producción. Esta clase domina y controla los bienes producidos en esa sociedad para satisfacer sus propias necesidades. Hay explotación de una clase por otra.

A Marx le preocupaban principalmente las sociedades capitalistas y dedicó su atención a los detalles de esta relación de explotación entre las clases en estas sociedades. Propuso una teoría del valor-trabajo para explicar el valor de todos los bienes que producía una sociedad. Como escribió, «la magnitud del valor de un artículo es la cantidad de trabajo necesario o el tiempo de trabajo necesario para su producción»

Para Marx la naturaleza explotadora del capitalismo está en el hecho de que los capitalistas (los propietarios de los medios de producción o de las fábricas) pagan a los trabajadores sólo un salario de subsistencia, un salario por debajo del valor que los trabajadores producen en realidad. El resto es el plusvalor que se apropian los capitalistas para su propio beneficio; «el plusvalor añadido no es más que la diferencia entre el valor creado por el trabajador y el coste de su manutención».

 

 

Estratificación social y desigualdad

Harold R. Kerbo

 

TODO LO EFECTIVO OCURRE DESDE DENTRO

Según declaró el propio Ezkerra, en los primeros días del otoño de 1973, dos meses antes del atentado, fue convocado a una reunión en la cafetería del hotel Mindanao de Madrid con una persona a la que no conocía, y que se acercaría a él con una contraseña. «Fue una declaración espontánea, hablando del atentado de Carrero -explica el comisario Abad-. Nosotros ignorábamos ese hecho, por lo cual difícilmente podríamos haberle planteado la cuestión. La cita se la había dado la organización». Los agentes presentes en el interrogatorio recibieron con asombro la descripción que les dio Ezkerra sobre su interlocutor: «Era un hombre de unos treinta años, con el pelo moreno, echado para atrás. Vestía traje gris y corbata. Elegante. Parecía un funcionario del Estado, con rango de subsecretario, es decir, con cierta jerarquía. No llegaba a ser un ministro, pero tampoco un funcionario cualquiera». El comisario reconoce que la declaración cayó como una losa: «Fueron sus palabras. Nos causaron asombro y perplejidad. Podían provocar risa e incredulidad, pero ahí quedaron, aunque creo recordar que se sacaron también de las diligencias».

Según contó el terrorista, este «hombre de gris» les entregó un sobre cerrado. Cuando lo abrió, se encontró con la dirección de una casa: Claudio Coello, 104, semisótano, con la dirección del dueño y la indicación de que estaba en venta. A mediados de noviembre, los miembros del comando compraron el inmueble. Desde allí abrieron el túnel. Desde allí colocaron la carga explosiva. Desde allí volaron a Carrero, su chófer y su escolta.

Puede que el etarra mintiera para desviar la atención de los agentes. ¿Por qué? O que el comisario tenga mala memoria, o que quizá mezcle fechas y datos, pero ninguno de los dos tiene motivos para hacerlo. Si esta información es cierta, como así parece, anularía otro de los «golpes de suerte» que supuestamente acompañaron a los etarras, quizás el más importante de todos: el de que los miembros del comando encontraron por azar o por su constancia oteando carteles y anuncios un piso justo en el lugar idóneo y con las características que necesitaban.
Por el contrario, alguien «con rango de subsecretario», un confidente “que no llegaba a ser ministro, pero tampoco un funcionario cualquiera», les ahorró el trabajo y tuvo la osadía de, dos meses antes del atentado, servirles en bandeja el local desde donde culminar sus planes.

«Aquella información no era investigable. Se hizo una tímida gestión, pero transcurridos dos años ya era imposible. Allí, en la Brigada, se hacían apuestas sobre quién podía ser el hombre del traje gris. Salieron a relucir muchos nombres, pero evidentemente no eran más que conjeturas», reconoce Abad. «Cuando cerramos las diligencias de las detenciones, el jefe superior Quintero volvió a reunimos en el despacho de la brigada: “Señores, nada de lo que se ha dicho en los interrogatorios puede salir de estos despachos. Estoy dispuesto a cargarme a quien sea”». Secreto de Estado.

 

Todos quieren matar a Carrero

Ernesto Villar

UN PASO MÁS DEL PSOE EN EL CAMINO DE LA INFAMIA

INDULTADO EL “NÚMERO DOS” DE BOTÍN

El Gobierno conmuta una condena contra Alfredo Sáenz que amenazaba su continuidad como banquero

AGENCIAS – MADRID El Gobierno en funciones aprobó ayer indultar al vicepresidente y consejero delegado del Banco Santander, Alfredo Sáenz, que había sido condenado a tres meses de arresto mayor y a un período igual de inhabilitación profesional, por un delito de denuncia falsa cometido hace 17 años, cuanto ocupaba la presidencia de Banesto. El hoy “número dos” de Emilio Botín en el primer banco español había solicitado el indulto para evitar que la referida condena pudiera apartarle de su labor ejecutiva en Santander, debido a los requisitos de honorabilidad que en España se exigen para el desempeño de las labores financieras directivas.

En el primer Consejo de Ministros tras las elecciones generales del 20 de noviembre, el Gobierno de Zapatero aprobó un indulto parcial para los tres implicados en un caso que data de 1994: el citado Alfredo Sáenz, el abogado Rafael Jiménez de Parga y el ex directivo de Banesto Miguel Ángel Calama. Los tres fueron condenados a raíz de una denuncia formulada por cuatro empresarios (Pedro Olabarría, Luis y José Ignacio Romero y Modesto González Mestre), a quienes previamente la dirección de Banesto había acusado de estafa y alzamiento de bienes por el impago de un crédito de 3,6 millones de euros. El juez Pasual Estevill, luego condenado por prevaricación y detención ilegal, tramitó la querella y ordenó prisión preventiva para los industriales. Finalmente, el caso fue archivada y los empresarios se querellaron contra Sáenz, Jiménez de Parga y Coloma.

Los tres fueron condenados. Primero a seis meses de prisión e inhabilitación y, tras un recurso ante el Tribunal Supremo, a tres meses de arresto mayor y suspensión del ejercicio profesional. El Gobierno ha decidido ahora un indulto parcial que implica sustituir las penas de arresto e inhabilitación por una multa que, según informó Europa Press, será de 3.000 euros.

farodevigo.es

SI QUEREMOS QUE TODO SIGA COMO ESTÁ, ES NECESARIO QUE TODO CAMBIE

-¿Qué sabes tú de Jano?

El reportero dudó en si marcarse un farol o responder con franqueza. Optó por la segunda opción porque sabía de sobra que el juez era un tipo que despreciaba los rodeos.

-Sé lo justo. Se trata de un poderoso clan que maneja los servicios secretos españoles desde comienzo de los setenta. Lo poco que conozco me lo contó Pellón antes de su muerte. También me advirtió de que era un lobby muy peligroso.

-No le faltaba razón. Todos los que se han acercado a Jano han muerto. Efectivamente, es una sociedad secreta de los años setenta pero no sólo formada por agentes del CESID. La cúpula del antiguo SECED concluyó que el franquismo agonizaba y que no podía soportar la presión de los estados democráticos de Occidente. Por tanto, lo más aconsejable para el régimen era preparar desde dentro un cambio controlado. Una especie de «solución lampedusiana». ¿Recuerdas la máxima del príncipe italiano, autor de El gatopardo? «Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie.» Por todo ello, para seguir moviendo los hilos desde la sombra, los espías elaboraron el informe Jano. ¿Por qué Jano? Porque a ese dios de la mitología romana se le representaba con dos caras: una mirando al pasado y la otra al futuro. Era el protector de las puertas que se orientaba hacia el mañana pero sin olvidar el ayer. Entonces, ese poderoso grupo selecto de agentes protegió y promocionó a un par de centenares de jóvenes que, por su capacidad intelectual y su preparación profesional, estaban llamados a ser los líderes dela política y la sociedad de la futura democracia. Todos ellos fueron fichados por los servicios secretos de Carrero y hoy ocupan cargos de gran relevancia. Por tanto, no sería descabellado que la vieja guardia del CESID estuviera chantajeándolos.

El magistrado metió la mano en un cajón y sacó un folio con unas notas escritas de su puño y letra.

-Es aterrador tener que desconfiar de las más altas instancias del poder porque, como si se tratara de un queso gruyer, están agujereadas por una caterva de infiltrados al servicio del CESID. En el gobierno, la policía, el ejército, la magistratura, la banca, la diplomacia, la enseñanza y, cómo no, el periodismo. Sí, el periodismo. No te sorprendas. Según Pellón, era el sector más penetrado por Jano. Ahora entiendo por qué algunos medios me atacan todos los días y compañeros magistrados intentan torpedear mis investigaciones sobre el CESID.

El informe Jano

Manuel Cerdán

SI LOS TIENES COGIDOS POR LA CARTERA, TAMBIEN TIENES SU CONCIENCIA

“it is difficult to get a man to understand something when his salary depends upon his not understanding it”

“Es difícil encontrar un hombre que comprenda algo cuando su salario depende de no comprenderlo”

Upton Sinclair

Documental: Una verdad incomoda.

Muchos políticos, periodistas … actuales no tienen donde caerse muertos, si pierden el “puestito” les espera el duro frío de la calle. Son inútiles que, conscientes de su incapacidad, hacen de su labor un acto de supervivencia.

Ellos crean opinión, nos rigen y diseñan nuestro futuro. ¿Pero están pendientes de la comunidad o de mantener su ritmo de vida?…

Si contradicen a su grupo, o se desvían de la doctrina, ya saben lo que les espera.

Su labor: mentir, engañar, desviar la atención de los problemas reales, echar la culpa a otros de sus propios errores… En fin, emponzoñar nuestra sociedad.

Día tras día intentan que sus mentiras se conviertan en nuestra verdad. Y todo por mantener los garbanzos.

Oígalos hablar … léalos …

Antes de intentar comprender sus posturas,  pregúntense:

¿Quién les paga?

¿ De qué viven?

 

Si los tienes cogidos por los huevos, también tienes su corazón.

Si los tienes cogidos por el estómago, también tienes su conciencia.

 

 

Siempre que un concepto puede ser formulado intelectualmente (el amor, el cielo, el infierno, el liberalismo…), ¿existe en el mundo real?

La historia de occidente es la historia del idealismo. Su cultura des­cansa en la formulación teórica de un modelo. En La Republica, Platón construye lo que él considera el ideal de gobierno usando mitos e imágenes fantásticas que no guardan relación alguna con la realidad. Una vez creado, el modelo ideal se aplica al mundo real. Siguiendo los pa­sos de Platón, todos los filósofos occidentales,… han argumentado que siempre que un concepto puede ser formulado intelectualmente, existe en el mundo real y, por ello, puede ser aplica­do

La victoria en el campo de batalla a menudo depende de las circunstancias, no de la estrategia, como nos recuerda Tolstoi en Guerra y Paz. En la víspera de la batalla de Austerlitz, escribe, los generales austriacos y rusos revisan su plan, que consideran la estrategia militar ideal. Esperan derrotar a Napoleón; su ejercito está muy lejos de las bases militares, es más pequeño que la coalición austrorusa, se ha ido retirando, y luchará desde una posición de desventaja. Napoleón, por otra parte, parece poco interesado en la batalla, hasta el punto de que no ha preparado un plan de acción. Llega al campo de batalla temprano por la mañana de buen humor. Está enamorado, revela Tolstoi, y está lleno del optimismo de todos los jóvenes amantes que saben que su amor es correspondido. Mientras las tropas enemigas empiezan la difícil maniobra de rodear al ejercito de Napoleón, una fina bruma cae de repente e impide la visión. Los soldados austriacos y rusos, los oficiales y los generales se sienten perdidos, no pueden aplicar su complejo plan porque son incapaces de ver adónde van. Cegado, el ejercito de la coalición se hunde en el caos. Una circunstancia imprevista, la niebla, ha cambiado las tornas. Napoleón improvisa y se aprovecha de la situación. Ataca al enemigo cegado por la niebla, destruye sus defensas y gana la batalla.

Sun Tzu, el autor chino de El arte de la guerra, diría que Napoleón se comportó como un general chino. Sacó partido de la situación existente, adaptando su estrategia a ella. Una crisis, la niebla, se convirtió en la oportunidad de cabalgar a lomos del peligroso viento y ganar la batalla.

Escrito en el siglo VI a. c., El arte de la guerra ilustra claramente la fundamentación filosófica de la cultura china, que es antiética según la planificación europea. Mientras que la filosofía occidental lucha por adaptar la realidad al modelo ideal conceptualizado, en la cultura chi­na tal modelo no existe. La realidad emerge como producto de las cir­cunstancias, y como tal, cambia constantemente. Por ello, la niebla en Austerlitz se convierte en el punto desde el que construir la victoria, no el acontecimiento excepcional que lleva a la derrota.

Las circunstancias, no la ética o la moral, guían a los sabios chinos, que pensaran en términos de procesos globales, como se describe en el clásico chino, el I Ching. Las circunstancias guían también al general y al estratega, que pensaran en términos de confrontación para proteger a su gente. Ambos trabajaran con los acontecimientos que se producen y dentro de los límites que se les impongan, reconociendo que la vida es como un proceso temporal y espacial dictado por las circunstancias y el caos. La historia no tiene un significado trascendental, es un conjunto de momentos únicos.

La cultura occidental, por el contrario, piensa en términos de objetivos trascendentales que explican, justifican y que finalmente requieren la formulación de modelos ideales y permanentes. El concepto es­tá profundamente arraigado en muchas religiones: los judíos marchan hacia la Tierra Prometida; los musulmanes aspiran a entrar en el paraíso; los cristianos esperan la resurrección de los muertos; los cristianos fundamentalistas sueñan con el Armageddon; y los terroristas suicidas pretenden ser mártires. La vida llega a tener sentido solamente en rela­ción con su final, con el objetivo trascendental, y la historia sirve como la larga marcha hacia él.

Economía canalla

Loretta Napoleoni