EL ÁRBOL Y LOS PÁJAROS

petcaregt

 

” Limítate a pensar en los árboles:

Ellos dejan que los pájaros se posen en ellos y luego vuelen.

No los llaman para que vengan ni anhelan su retorno cuando se

alejan.

Si los corazones de la gente fueran como los árboles,

nunca estarían fuera del Camino.”

       

      

       

Langya

365 Zen

 

 

SUS INCENSARIOS SE ATESORABAN EN HOGARES

monknom.blogia

Una mujer de Nagasaki llamada Kame era una de las pocas personas que hacían quemadores de incienso en Japón. Estos incensarios son obras de arte que sólo se utilizan en salas de té o ante el oratorio familiar.

Kame, cuyo padre había sido un gran artista en el mismo campo, era bastante aficionada a la bebida. También fumaba y se relacionaba con hombres la mayor parte del tiempo. En cuanto conseguía reunir algo de dinero, ofrecía fiestas en las que invitaba a artistas, poetas, carpinteros, trabajadores, hombres de muchas vocaciones y profesiones.

Hablando con ellos, evolucionaba en sus diseños. Kame era extremadamente lenta creando, pero cuando terminaba su trabajo, éste era siempre una obra de arte. Sus incensarios se atesoraban en hogares cuyas mujeres nunca bebían, fumaban ni se relacionaban libremente con hombres.

El alcalde de Nagasaki pidió en una ocasión a Kame que diseñara un incensario para él. Se demoró tanto ideándolo que transcurrió casi medio año. En ese momento, el alcalde, que había sido promocionado a una ciudad distante, la visitó para urgirle a que comenzara el trabajo sobre su incensario.

Cuando por fin se inspiró, Kame fabricó el incensario. Una vez terminado, lo colocó sobre una mesa. Lo miró larga y detenidamente.
Fumó y bebió ante él como si fuera su única compañía. Lo estuvo observando todo el día.

Finalmente, cogió un martillo y lo hizo añicos, pues se dio cuenta de que no era la creación perfecta que su mente había imaginado.

 

 

 

ZEN (Colección de escritos Zen y pre-Zen)

Recopilados por:

Paul Reps y

Nyogen Senzaki

LA EXPERIENCIA COMO PUERTA A LA SABIDURIA

4freephotos

Un monje contempla como el maestro ha salido a recoger bayas  en el bosque en un día especialmente ventoso y frio.

Se acerca al maestro y le pregunta:

“Venerado maestro,  cómo es posible que con su edad no delegue en uno de nosotros esta pesada tarea, especialmente en un día como el de hoy con este desagradable tiempo”

El maestro le responde:

“Si yo le pidiera a otra persona que hiciera esta labor, como yo sabría que se siente al ir a buscar bayas en el bosque en un día ventoso y frio.

VOY DONDE EL CLIMA ENCAJE CON MI ROPA

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Todo el mundo me está hablando

No escucho ni una palabra de lo que dicen

Solo los ecos de mi mente

La gente se para a mirar

No puedo ver sus caras

Sólo las sombras de sus ojos

Me voy donde el sol brille

A través de la lluvia intensa

Voy donde el clima encaje con mi ropa

Dejando atrás el viento del noroeste

Navegando por la brisa del verano

Y saltando sobre el océano

Como una piedra

Me voy donde el sol brille

A través de la lluvia intensa

BSO

Cowboy midnight

SI ES LA INMOVILIDAD LO QUE RECONOCÉIS COMO AUTÉNTICO, ENTONCES LOS VEGETALES DEBERÍAN POSEER LA VÍA III

humanaglobal

Os lo digo: no hay Buddha, no hay ley, no hay disciplina que cultivar, no hay fruto que esperar.

¿Qué buscáis, pues, en los demás? ¡Ciegos, que os ponéis una cabeza sobre la cabeza! ¿Qué es lo que os falta, pues? ¡Vosotros, adeptos que estáis aquí delante de mis ojos, vosotros mismos no sois diferentes en nada del Buddha y de los patriarcas! Pero no tenéis confianza, y vais a buscar en el exterior.

»Desde mi punto de vista, no hay por qué buscarse tantas complicaciones. Basta con ser ordinario, ponerse la ropa, comer el arroz y pasar el tiempo sin ocupaciones…»

LIN-TSI

Los maestros Zen

Jacques Brosse

SI ES LA INMOVILIDAD LO QUE RECONOCÉIS COMO AUTÉNTICO, ENTONCES LOS VEGETALES DEBERÍAN POSEER LA VÍA II

stereoluz

«Adeptos, ¿queréis ver las cosas conforme a la Ley (al Dharma)? Guardaos tan sólo de dejaros sugestionar por los demás. Todo prejuicio que encontréis tanto fuera como dentro de vosotros, matadlo. Si encontráis al Buddha, ¡matad al Buddha! Si encontráis un patriarca, ¡matad al patriarca! Si encontráis un Arhat, ¡matad al Arhat!..Este es el medio de liberaros, de escapar a la esclavitud; ésta es la evasión, ésta es la independencia».

«Entre estos adeptos que vienen a mí de todas partes para que les enseñe la Vía, no hay ninguno que no sea dependiente. Pero yo, desde el principio, les pego. Si se expresan con las manos, les pego en las manos; si se expresan con la boca, les pego en la boca; si se expresan con los ojos, les pego en los ojos. Pues no hay ni uno solo que haya dado muestras de independencia, todos han caído en la trampa ilusoria tendida por los antiguos.

Yo, el monje de las montañas, no tengo ninguna Ley que dar a los hombres; no hago más que tratar la enfermedad y desatar los lazos… Hace cinco años, hace diez, que no encuentro a un solo hombre verdadero.

Todos son semejantes a duendes de los bambúes y los árboles que se aferran al follaje como parásitos, bestias hediondas, larvas malignas que van a hartarse en todos los montones de excrementos, bandas de ciegos que consumís indebidamente los dones hechos por los devotos mientras proclamáis: “¡Somos monjes salidos de la casa!”.

LIN-TSI

Los maestros Zen

Jacques Brosse

SI ES LA INMOVILIDAD LO QUE RECONOCÉIS COMO AUTÉNTICO, ENTONCES LOS VEGETALES DEBERÍAN POSEER LA VÍA I

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«Hay aquí ciertos cráneos afeitados ciegos que, después de hartarse de arroz, se sientan en dhyána para entregarse a prácticas contemplativas, atentos a toda impureza del pensamiento para impedir que se produzca, buscando la quietud porque les desagrada el ruido. Estos procedimientos son heréticos».

«Venerables, cuando digo que no hay ninguna Ley que buscar fuera, estos aprendices no me comprenden y deducen que hay que buscarla dentro de sí mismos. Entonces se quedan allí, sin moverse, delante de su pared, con la lengua pegada al paladar, sumidos en la meditación. Y esto lo toman por el método de los patriarcas y la Ley del Buddha.

¡Qué gran error!… Si es la inmovilidad lo que reconocéis como auténtico, entonces los vegetales deberían poseer la Vía. El hombre verdadero, por su parte, no depende de nada, se sirve tanto de la movilidad como de la inmovilidad».

 

 

LIN-TSI

Los maestros Zen

Jacques Brosse